Guayama Grande, el vídeo (por fin)

Un recuerdo, un guiño, una sonrisa, una idea, una obsesión, una liberación y una cadena… Todo y nada.

Por fin ha llegado la producción más costosa de lo que llevo de año. Un film lleno de acción, fantasía y sexo, sobre todo mucho sexo (así veréis el vídeo hasta el final)…

Canguil (palomitas), sofá, pañuelos y a disfrutar.

(Quizás el navegador necesite instalar un plugin, si no lo tenéis actualizado, para poder ver la película. Aceptáis y solucionado)

http://guayama.hastio.com/wp-content/uploads/Guayama3.flv

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Primeros trabajos en Guayama Grande

Amarrando borregos Me despierto el primero, convirtiéndose ya en costumbre. Me duele la cabeza. Tengo resaca. Pongo agua a hervir, para prepararme un café y me pongo a leer la maravillosa guía de Lonely Planet sobre Ecuador de Iñaki. Es una guía utilísima que llevan todos los turistas, menos yo, claro, y leo claramente que no es aconsejable beber este aguardiente de caña porque provoca unas resacas impresionantes. ¡Tendría que haberlo leído ayer, maldita sea! Mis compañeros siguen durmiendo. Yo sigo embebido en la lectura. Cuando, finalmente, nos despertamos, los tres coincidimos en una cosa: ¡menuda resaca! Aparecen las falsas promesas del “nunca más”. Sólo se nos ocurre a nosotros beber cosas raras…

Por la mañana vienen los críos a buscarnos. Es quizás lo más duro del trabajo de campo, porque los condenados vienen todas las mañanas a despertarnos y a levantarnos… Y, encima, hoy vienen con trabajo para nosotros: hay que amarrar borregos.

Paso número 1: Atar unas cuerdas a una de las patas de cada borrego.

Paso número 2: Abrir la puerta de la pequeña cerca y ver cómo salen corriendo 6 ovejas.

Amarrando borregos Paso número 3: Subir a la montaña. Es algo difícil debido sobre todo a la cantidad de tabaco que fumamos los tres voluntarios y a los casi 4.000 metros de altura, que se notan muchísimo.

Paso número 4: Correr detrás de los borregos para atraparlos. También es difícil porque las ovejas están en su terreno. Nosotros, no.

Paso número 5: Atar el otro extremo de las cuerdas a unos palos clavados en la tierra.

Paso número 6: Sonreír y respirar.

Finalmente, dejamos a las ovejas atadas y volvemos a casa. Eso es todo lo productivo que hemos hecho en este día. Después de comer, siesta, y, después, películas, películas y películas…

Viendo películas Porque nos pasamos toda la tarde viendo películas, y van apareciendo niños y niños que se quedan a verlas. Cada vez hay más; no sé de dónde salen… Hay un montón de críos que nos van quitando el sitio a culazos en el sofá/cama de Cédric.

A última hora aparece Segundo. Mañana empezaremos a construir la granja de pollos. Se lleva a los críos. Al saco.

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